‘Canasteo’ en CDMX: ¿Quiénes corren más riesgo de ser víctimas de ‘spiking’?

El “canasteo” o spiking en CDMX: mujeres jóvenes entre 21 y 30 años concentran el mayor riesgo de ser víctimas de la adulteración de bebidas

Salir de fiesta, acudir a bares o antros en la Ciudad de México puede convertirse en una situación de vulnerabilidad cuando ocurre el llamado “canasteo” o spiking, una práctica que consiste en adulterar bebidas o alimentos con sustancias químicas para provocar la pérdida de conciencia de la víctima.

Las autoridades capitalinas advirtieron que esta conducta delictiva no sólo ocurre en centros nocturnos, sino también en fiestas privadas, hoteles y domicilios particulares, lo que amplía el espectro de riesgo para quienes salen a convivir durante fines de semana o celebraciones.

El objetivo de quienes cometen este delito es generar un estado de vulnerabilidad extrema para facilitar robos, abusos sexuales o agresiones, aprovechando la pérdida de voluntad o memoria de la persona afectada.

Mujeres jóvenes, el grupo más vulnerable

De acuerdo con cifras presentadas por el Gobierno de la CDMX dentro del programa “La Noche es de Todos”, el 66% de las víctimas son mujeres y el 34% hombres.

Los grupos de edad con mayor incidencia son:

  • 26 a 30 años: 20.7%
  • 21 a 25 años: 17.2%
  • 36 a 40 años: 14%
  • 41 a 45 años: 14%
  • 31 a 35 años: 10.3%

Estos datos muestran que mujeres jóvenes adultas que frecuentan espacios nocturnos representan el sector más expuesto, especialmente cuando acuden sin redes de apoyo o consumen bebidas preparadas por terceros.

¿Dónde ocurre con mayor frecuencia el spiking?

Los bares y antros concentran el 27.6% de los casos reportados, seguidos por:

  • Casa de un amigo: 17.2%
  • Domicilio de la víctima o familiar: 7%
  • Casa de vacaciones: 3.4%
  • Lugares de masajes u otros espacios privados

El patrón indica que el delito no se limita a establecimientos formales, sino que puede presentarse en entornos donde la víctima percibe un ambiente de confianza.

¿Cómo opera el “canasteo”?

El método consiste en vaciar sustancias químicas en bebidas alcohólicas o alimentos sin que la persona lo note. Estas sustancias pueden provocar:

  • Pérdida de conciencia
  • Mareos o desorientación
  • Pérdida de memoria
  • Dificultad para moverse o hablar

En muchos casos, la víctima asume que “bebió demasiado”, lo que retrasa la identificación del delito y reduce la posibilidad de denuncia.

Diez recomendaciones para evitar ser víctima

Autoridades capitalinas emitieron una serie de medidas preventivas para reducir el riesgo:

  • Planea tu salida: comparte tu ubicación y regresa con tu grupo.
  • Consume responsablemente: evita retos de bebidas o mezclas desconocidas.
  • Cuida tu bebida: no la pierdas de vista ni aceptes tragos de cortesía.
  • Observa tu entorno: aléjate si alguien insiste en que bebas o salgas del lugar.
  • No compartas información personal con desconocidos.
  • Revisa tu cuenta: no entregues tu tarjeta fuera de tu vista.
  • Usa transporte seguro: preferentemente aplicaciones o conductor designado.
  • Evita el “after” con personas que acabas de conocer.
  • Conoce tu límite de consumo.
  • Si te sientes mal, pide ayuda de inmediato.

Especialistas coinciden en que la cultura del autocuidado y la denuncia son claves para frenar este delito. La falta de reporte permite que los agresores continúen operando sin consecuencias.

Salir de noche no debería implicar un riesgo para la integridad física o emocional. Identificar señales tempranas y actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre una anécdota y una tragedia.